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lunes, febrero 11, 2008

Pedro Schwartz en A Coruña


El profesor Pedro Schwartz, uno de los principales referentes en España del pensamiento liberal y autor del libro "En busca de Montesquieu", impartirá una clase abierta a los alumnos del Master en Banca y Mercados Financieros de Escuela de Finanzas. El título de la conferencia será "Liberalismo y Estado de Bienestar" y estará abierta a la asistencia de todas aquellas personas interesadas en profundizar en los fundamentos del pensamiento liberal.

Dicho evento, organizado por la Escuela de Finanzas en colaboración con el Centro de Estudios Públicos Poder Limitado se realizará el miércoles 13 de Febrero en el Salón de Actos de la Fundación Barrié de la Maza, Cantón Grande, 9, a las 20:00 horas

Poder Limitado es una institución no gubernamental, sin fines de lucro, políticamente independiente, que busca promover los principios que fundan a las sociedades abiertas y tolerantes, basados en el respeto de los derechos individuales, la propiedad privada y la economía de mercado. Su propósito esencial es formular recomendaciones que, basadas en los principios antes mencionados, sirvan a construir un sector público más eficiente.

Escuela de Finanzas es una escuela de postgrado privada de capital enteramente gallego y vinculada a la Fundación Pedro Barrié de la Maza y al Instituto Bolsas y Mercados Españoles (Centro educativo de la bolsa de España). Su área de especialización es la formación de postgrado financiera, siendo líder gallego a través de su Master propio en Banca y Mercados Financieros (el Master financiero más demandado de España durante el curso 2006/2007).

Para más información a los medios de comunicación:

Teléfono: 902.922.127; 676.33.43.69

info@escueladefinanzas.com

www.poderlimitado.org / info@poderlimitado.org

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Centro de Estudios Poder Limitado
San Andrés, 78 - Entlo. A
La Coruña - España
Teléfono: 637 80 1550
info@poderlimitado.org
www.poderlimitado.org

sábado, septiembre 22, 2007

El retorno de los Césares


Otero Novas vaticina un cambio en la sociedad occidental en la presentación de su último libro

La Voz
Fecha de publicación:
22/9/2007


Abogado del Estado, ministro con el gobierno de Adolfo Suárez y, entre otros muchos méritos curriculares, actual presidente de la Fundación Universitaria San Pablo CEU; el vigués José Manuel Otero Novas presentó ayer su último libro en la sede la Fundación Caixa Galicia.

Bajo el título de El retorno de los Césares. Tendencias de un futuro próximo e inquietante, Otero Novas realiza un repaso a la historia occidental bajo la perspectiva de la teoría de los ciclos. Esta contempla la evolución humana y social como una consecución de fases contrapuestas, que van surgiendo cada una como respuesta a la anterior.

«A las fases apolíneas, en las que prima la razón, el individualismo y el hedonismo, y que facilitan el desarrollo de la democracia, les suceden históricamente las dionisíacas, más idealista, con mayor vinculación a la tierra y a la raza y proclive al autoritarismo», explicó Otero Novas. Desde la Roma de julio César hasta la actualidad, el autor realizó en su presentación un repaso por las distintas fases de la Historia para llegar al momento actual, en el que lanzó una advertencia sobre lo que puede venir al término de la época apolínea que vive occidente. «Si los líderes ignoran la Historia, están condenando a sus países a que repitan los mismos hechos y errores del pasado», aseguró Otero Novas.

viernes, septiembre 21, 2007

A los enemigos de la Libertad

SIEMPRE HAY QUE VOLVER A HAYEK

El orden liberal

Por Gorka Echevarría Zubeldia

Friedrich Hayek.
Si creemos conocer cómo funciona la sociedad, qué necesita la gente y qué normas conducen hacia las cotas más altas de progreso, es que hemos caído presa de "la fatal arrogancia". Así tituló Friedrich Hayek uno de sus libros más conocidos, en el que explica cómo funciona el orden espontáneo.
El orden espontáneo, dice Hayek en uno de los artículos reunidos en Estudios de filosofía, política y economía (una antología de textos escritos por aquél entre 1944 y 1067), posibilita la utilización del conocimiento y las capacidades de todos los miembros de la sociedad "en una medida muy superior a la que sería posible en cualquier orden creado por la autoridad central". El orden espontáneo, o catalaxia, se fundamenta en unas reglas universales de conducta que protegen la esfera privada de los individuos, y, al no orientarse a fin particular alguno, deja a cada persona que persiga libremente sus propios fines y que utilice sus conocimientos como desee.
La mejor metáfora que se ha empleado para explicar este proceso es la de la mano invisible, que debemos a Adam Smith. En este punto, conviene que recordemos una de las más célebres frases del pensador escocés: "No es la benevolencia del carnicero, del cervecero o del panadero lo que nos procura el alimento, sino la consideración de su propio interés. No invocamos sus sentimientos humanitarios, sino su egoísmo; ni les hablamos de nuestras necesidades, sino de sus ventajas". Por su parte, Hayek confesaba que su sociedad predilecta era la que surgió del descubrimiento de que los hombres pueden vivir juntos en paz, y beneficiándose unos a otros, "sin tener que ponerse de acuerdo sobre los fines específicos que individualmente persiguen".
Los Estados, y los intelectuales que lo idolatran, abominan, por razones obvias, de los órdenes espontáneos. Así que hacen lo imposible por cortocircuitarlos. A su favor juega el hecho de que los órdenes espontáneos son tan reales como poco evidentes, o directamente contraintuivos, lo que dificulta en grado sumo su descripción o la explicación de su funcionamiento.
En otro de los escritos recogidos en este volumen, Hayek da cuenta de una de las estrategias de la izquierda para socavar el libre mercado. Una vez fracasado estrepitosamente el socialismo real, que prometió más bienes, más de todo, el paraíso en la tierra, la izquierda proclama que lo importante es aumentar el tamaño del sector público para, así, evitar, por ejemplo, que los empresarios determinen los gustos de la gente mediante el empleo de la publicidad.
Al final, se trata de la sempiterna prepotencia de quienes piensan que la gente es idiota. Ellos, claro, no lo son. Son inmunes al virus de la idiocia. Son los ungidos, y están aquí para librarnos de todos los males. Lo saben todo.
¿Seguro? ¿Acaso saben cuál es el papel del consumidor en el mercado? Según el maestro de Hayek, Ludwig von Mises, los consumidores son una especie de soberanos: son ellos los que deciden qué líneas de producción van a prosperar y cuáles van a dejar de funcionar. Los vendedores utilizan la publicidad para presentar sus productos y hacerlos parecer más atractivos que los de la competencia, pero es el consumidor quien decide, quien emite el veredicto final, quien premia y castiga.
Pero no: para los iluminados, los consumidores sólo son unos borregos a los que hay que proteger de los empresarios, esa manada de lobos voraces.
No se trata sólo de la publicidad. Los iluminados quieren comandar, detentar el poder, ser los filósofos-reyes. Por eso abominan de las sociedades libres y abiertas y de las instituciones que las sostienen. Así, no es de extrañar que, en un libro publicado por la editorial Akal y titulado Educación para la Ciudadanía –y del que me ocuparé en el próximo número de La Ilustración Liberal–, sus ungidos autores digan que el derecho funciona como "un instrumento de los poderosos para ser aún más poderosos, un instrumento de los ricos para ser aún más ricos y un instrumento (…) para extirpar cualquier brote de rebeldía o de resistencia por parte de la ciudadanía".
Hayek se encontraba en los antípodas de estos enemigos de la libertad. Y es que era liberal. Y lo que defiende el liberalismo es que los individuos persigan sus objetivos en libertad, sin que nadie se les interponga en el camino ni les dicte lo que han de hacer. Por lo demás, la convivencia tranquila que fomentan las sociedades libres se traduce en un mayor bienestar general.
Probablemente ha sido Hayek el liberal que ha penetrado en más campos del conocimiento, y el que más reconocimiento ha obtenido de los principales pensadores de nuestro tiempo. Vernon Smith dijo de él que fue el principal economista del siglo XX. Popper, por su parte, afirmó haber aprendido de su compatriota más que de ninguna otra persona. En cuanto a Friedman, reconoció la "gran deuda" que contrajo con nuestro hombre: "[Sus exposiciones] han expandido y profundizado mi entendimiento de lo que es y precisa la sociedad libre".
La influencia de Hayek permea la economía, el pensamiento político y la filosofía, como prueba el libro que comentamos. En cada una de estas materias dio muestras de genialidad. De ahí que sus trabajos sigan hablando por sí mismos, incluso sin necesidad de publicidad, contrariamente a lo que pensaría cualquier epígono de Galbraith...
FRIEDRICH A. HAYEK: ESTUDIOS DE FILOSOFÍA, POLÍTICA Y ECONOMÍA. Unión Editorial (Madrid), 2007, 479 páginas.

sábado, agosto 11, 2007

Gobierno limitado

CONVERSACIONES CON MICHAEL MOORE
La libertad y la bondad van de la mano
Por John Stossel
Como ya les he explicado, hace poco entrevisté a Michael Moore para un especial de 20/20 sobre la sanidad. Da gusto entrevistar a un izquierdista que admite serlo con orgullo. Me dijo que el Estado debería proporcionar "atención alimenticia" además de atención sanitaria, y que un Gobierno grande funcionaría bien simplemente con que las personas adecuadas estuvieran a cargo.
Moore añadió: “Sigo su programa y sé de qué pie cojea usted”. Él sabe que yo defiendo un Gobierno limitado, de modo que intentó explicar por qué me equivocaba. Empezó de una manera reveladora:
Tengo que creer que, aun sabiendo que estas completamente a favor de que cada individuo determine su propio destino, también tienes corazón.
Observe cómo intenta pasar de contrabando su premisa con las palabras "aun sabiendo". En la mente de Moore, a alguien que prefiere la libertad individual no le preocupan sus congéneres. Si yo tengo corazón es a pesar de mi fe en la libertad y la autonomía de todos. ¿No debería caer por su propio peso que alguien que quiere que todo el mundo sea libre de la tiranía lo quiere en parte porque se preocupa por los demás? Desear la libertad a otros seres humanos me parece señal de bondad. Pero Moore y la izquierda no lo creen así.
Moore cree que respetar la libertad del otro significa rehusar ayudar al menos afortunado. Pero ¿dónde está la conexión entre una cosa y otra? Un liberal se limita a no dar su bendición al uso de la fuerza física (que es lo que en definitiva es el Estado) con el objeto de ayudar a otros. Los métodos pacíficos –como la caridad voluntaria– son los únicos métodos moralmente consistentes. Yo dono alrededor de un cuarto de mis ingresos a organizaciones de caridad porque he visto que la caridad privada ayuda al necesitado mucho mejor que el Gobierno.
Moore continuó con una lección religiosa:
Lo que las monjas me dijeron es cierto: seremos juzgados por cómo tratemos al menos afortunado de entre nosotros. Y para ser aceptados en el cielo, se nos van a plantear una serie de preguntas. Cuando estaba hambriento, ¿me disteis de comer? Cuando no tuve un techo, ¿me disteis un lugar donde dormir? Y cuando estaba enfermo, ¿me cuidasteis?
No soy teólogo, pero sí que sé que cuando el Gobierno ordena a la gente ser caritativa no estamos hablando de virtud sino de obligación. ¿Por qué iba alguien a entrar en el cielo por pagar impuestos bajo amenaza de cárcel? Una acción puede ser juzgada moralmente sólo cuando se realiza en libertad. Si la meta de Moore es ayudar a los más pobres, debería predicar la caridad voluntaria en lugar de la acción gubernamental.
De forma sorprendente, Moore manifestó entender hasta cierto punto la importancia de la filosofía liberal para Estados Unidos:
John, su modo de pensar en realidad fue muy bueno para este país. Hablo en serio; ayudó a fundarlo. Ayudó a convertirnos en una de las más grandes naciones, quizá la más grande que la tierra haya visto nunca. El Gobierno limitado, el salir adelante con el propio esfuerzo, que cada hombre cuide de sí mismo, el mirar hacia adelante, el espíritu pionero... Es el motivo de que un montón de personas en otros países nos admiren, a causa de esta energía americana.
Hago un paréntesis aquí para señalar otra afirmación colada de contrabando. ¿Captó usted eso de que "cada hombre cuide de sí mismo"? Estados Unidos jamás consistió en eso. Una sociedad libre se compone de comunidades que cooperan voluntariamente a través de la división del trabajo. El liberalismo está lejos de ser que "cada hombre cuide de sí mismo".
Tras reconocer que el Gobierno limitado ayudó a hacer grande a Estados Unidos, Moore continuó para decir: "Pero no creo que lo que usted defiende sea lo que nos va a permitir sobrevivir”. Se refería a que si el Gobierno no garantiza a la gente comida y atención sanitaria, nuestra sociedad se desintegrará.
¿Pero por qué una filosofía que fue lo bastante buena para construir una sociedad de éxito no es la adecuada para que esa sociedad sobreviva? La libertad individual, con un Estado reducido, hizo posible que grandes masas de gente cooperasen para ventaja mutua. Como resultado, la sociedad pudo ser rica y pacífica. Como escribió el gran economista Ludwig von Mises:
Lo que hace posible las relaciones amistosas entre seres humanos es la mayor productividad de la división del trabajo. (...) Un interés común dominante, la preservación y posterior intensificación de la cooperación social, se convierte en un imperativo y borra todos los conflictos esenciales.
La libertad y la bondad van de la mano.
© JFS Productions Inc. Distributed by Creators Syndicate Inc.

martes, abril 10, 2007

Nacionalismo e indigenismo

Aznar presenta en Washington el Informe Estratégico sobre América Latina
El presidente de FAES, José María Aznar, presentará mañana martes, 10 de abril, en Washington DC, el informe estratégico sobre América Latina elaborado por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales. En el acto participarán Ken Wollack, presidente del Instituto del Partido Demócrata, y Lorne Craner, presidente del Instituto del Partido Republicano. La presentación del documento en la capital estadounidense se realizará en la Universidad de Georgetown (Sala Gaston Hall, Heally Hall Building, Main Campus), a las 13:00, hora local, y cuenta con el apoyo de los dos institutos políticos más importantes de los Estados Unidos, el National Democratic Institute y el International Republican Institute. Cabe destacar que aunque es habitual la cooperación de ambos institutos en algunos países del mundo, es excepcional su participación conjunta dentro de Estados Unidos, apoyando iniciativas políticas como la que protagonizará José María Aznar. El director de Internacional de FAES, Alberto Carnero, será el encargado de presentar el acto de FAES y los dos principales institutos políticos norteamericanos. La creación de organizaciones internacionales vinculadas a partidos fue una iniciativa del presidente Ronald Reagan en 1982. Bajo el apoyo y financiación de una nueva agencia estatal, el National Endowment for Democracy, se crearon sendos institutos políticos dedicados a promover la libertad y la democracia en el mundo, además de otras dos instituciones encargadas de difundir la libertad económica y los derechos laborales, (Center for International Private Enterprise (CIPE), y el American Center for International Labor Solidarity (ACILS).
COLABORACIÓN BIPARTIDISTADesde su refundación en 2003, FAES ha fortalecido las relaciones con los institutos políticos más importantes del mundo como la Konrad Adenauer Stiftung, potenciando, en el caso de Estados Unidos, sus vínculos bipartidistas. FAES mantiene relación desde hace años con los dos principales partidos de Estados Unidos, con los que coopera habitualmente en el fortalecimiento de partidos políticos latinoamericanos y en defensa de la libertad y los derechos de los luchadores por la democracia en Cuba. FAES es la única institución española que ha estado presente en las convenciones de los partidos Republicano y Demócrata, y son habituales las reuniones del presidente Aznar con personalidades como George Bush, Bill Clinton o Madeleine Albright, a los que les une, además de la cooperación, una estrecha amistad. El NDI tiene sede en Washington y oficinas en cerca de 50 países. Gracias a una red mundial de expertos voluntarios, ofrece asistencia técnica a líderes de partidos políticos y de la sociedad civil que promueven valores, prácticas e instituciones democráticas. Trabaja con demócratas de los cinco continentes para fortalecer organizaciones políticas y civiles, monitorear elecciones, promover la participación ciudadana, y asegurar la rendición de cuentas y transparencia en el gobierno. Kenneth Wollack es presidente del NDI desde 1993 y está vinculado a la política exterior y al periodismo desde 1972, año en que fue elegido miembro del equipo electoral nacional del candidato demócrata a la Presidencia de los Estados Unidos, George McGovern. Desde 1973 hasta 1980, fue director para asuntos legislativos del American Israeli Public Affairs Committee (AIPAC), y desde entonces hasta su incorporación al NDI en 1986, es columnista de política exterior en Los Angeles Times, y dirige el periódico Middle East Policy Survey. En la actualidad compatibiliza la presidencia ejecutiva del NDI con la presidencia de honor del Comité de Estados Unidos para el Programa de Desarrollo de la ONU. El IRI ha desarrollado programas en más de 100 países y en la actualidad es activo en más de 65. Su patronato está dirigido por el senador y candidato presidencial John McCain, e incluye, además de senadores y diputados republicanos y empresarios, a importantes personalidades de la política exterior norteamericana, como el ex Secretario de Estado Lawrence Eagleburger, el ex enviado presidencial en Iraq Paul Bremer III, o el ex Asesor para la Seguridad Nacional, Brent Scowcroft. Lorne Craner es presidente del IRI desde 2004, a donde ha regresado tras su paso de tres años por la administración Bush. Entre 1993 y 1995 fue vicepresidente del IRI, y entre 1995 y 2001, su presidente.En 2001 resultó elegido secretario adjunto del Departamento para Democracia, Derechos Humanos y Empleo, por el secretario de Estado, Colin Powell. Fue asesor de política exterior del senador McCain entre 1986 y 1989, y director de Asuntos Asiáticos en el National Security Council entre 1992 y 1993. Es miembro del Council on Foreign Relations, y del Comité Nacional para las relaciones entre China y Estados Unidos. También ostenta el distinguished service award, la distinción más alta del Departamento de Estado norteamericano. Tras la presentación oficial del informe estratégico sobre América Latina, realizada en Madrid el pasado 27 de marzo, Washington es la primera de una importante serie de presentaciones en el extranjero. A lo largo de 2007, la Fundación presidida por Aznar ha comprometido presentaciones del documento Una agenda para la Libertad en América Latina en colaboración con diversas universidades e Instituciones de los Estados Unidos (The Heritage Foundation), Argentina (Universidad Católica), Brasil (Fundacion Liberdade e Cidadania), México (PAN y ODCA), Chile (Universidad Nacional Andrés Bello), Perú (Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas), Colombia (Universidad Sergio Arboleda), Guatemala (Universidad Francisco Marroquín) y República Dominicana (Fundación Global para el Desarrollo). En paralelo, el informe se presentará en diversos ámbitos de la Unión Europea.
EL INFORMEEl estudio es fruto de meses de intenso trabajo, de múltiples seminarios, reuniones y encuentros en los que se han solicitado colaboraciones y realizado consultas a más de un centenar de personalidades y expertos de relevancia nacional e internacional. El informe parte del convencimiento y la realidad de que América Latina es parte sustancial de Occidente. De esa parte del mundo que hunde sus raíces en la tradición clásica grecolatina, que se ha desarrollado por el cristianismo, que se ve iluminado por las luces de la Ilustración y que prospera gracias a la economía de libre mercado. Y no es ocioso afirmarlo cuando esta realidad es negada interesadamente por los enemigos de las sociedades abiertas, ansiosos por situar a toda una región fuera del progreso y enfrentada al mundo libre. Una realidad que también se niega con frivolidad en círculos de los Estados Unidos y de Europa. Este estudio se basa con claridad en una premisa: la condición occidental de la realidad latinoamericana.
El documento recuerda que los españoles no podemos ser indiferentes al futuro de América Latina, ni podemos inhibirnos ante la disyuntiva a la que se enfrenta. España no puede limitarse a ser un espectador imparcial. Le unen con América profundos vínculos históricos, culturales y afectivos, y una densa red de intereses sociales, económicos y humanos que han ido a más en los últimos años en ambas direcciones. El futuro de España, como también el de Europa y el del resto de América, está unido al de América Latina. De ahí que FAES, una fundación política que se ocupa de proveer ideas para el futuro de España, realice también una propuesta para el futuro de América Latina. FAES considera que América Latina tiene ante sí dos caminos opuestos. Uno es el que siguen los países que tienen éxito: el camino de la apertura al mundo, de la democracia, del respeto por las libertades individuales y del fortalecimiento del Estado de Derecho. Un camino que atrae inversiones, genera crecimiento, incentiva a los emprendedores, crea empleo y reduce la pobreza. Un camino de éxito, democracia y libertad. El otro camino aleja de las sociedades abiertas, libres y prósperas. Tenemos suficiente experiencia histórica –la tiranía en Cuba no es el único caso– para saber cómo acaba esa ruta. Quienes hoy proponen seguir esta vía se nutren de ideas caducas: del populismo revolucionario, del neoestatismo, del indigenismo racista y del militarismo nacionalista. Ninguna de ellas es desconocida en Iberoamérica. Constituyen el socialismo del siglo XXI, heredero del que, en el siglo XX, generó miseria y opresión. Vemos con preocupación que esas ideas vuelven a renacer, incluso con el aval de procesos electorales.
RIESGOS INDIGENISTASEsta izquierda latinoamericana tiene un proyecto político que ella misma denomina “socialismo del siglo XXI”. El indigenismo, el neoestatismo, el nacionalismo, el militarismo o el populismo son ingredientes de los que se sirve para avanzar en sus objetivos. Esta izquierda prima los supuestos derechos colectivos frente a los individuales, ignorando al individuo en beneficio del grupo, sea etnia, sindicato o clase social. La pertenencia étnica y la mirada atrás, a una mítica arcadia precolombina, colectivista e igualitaria, es una de las ilusiones de esta izquierda latinoamericana, sobre todo en los países con un fuerte componente amerindio en su población.
El informe estratégico elaborado por FAES considera que el indigenismo empieza a ser para América Latina lo que el nacionalismo es a Europa. Resulta tan esclarecedor como preocupante contemplar sus analogías. Ambos cuestionan los Estados nacionales modernos que superaron el Antiguo Régimen con el constitucionalismo liberal del Siglo XIX. El indigenismo sustituye el concepto de ciudadano de una república por el de miembro de una comunidad étnica, al igual que el nacionalismo europeo busca fórmulas identitarias excluyentes. Los dos subordinan principios e instituciones liberales como la división de poderes, el mérito y capacidad, la igualdad ante la ley y el respeto por los derechos individuales, al logro de sus objetivos muy cercanos al totalitarismo. Indigenismo y nacionalismo propugnan la confusión de poderes. La ocupación de los mismos es una característica común, como lo es la intromisión en la esfera privada de personas y familias en aspectos tan sensibles como la educación o la instrumentación de la religión al servicio de sus causas. Tanto los indigenistas americanos como los nacionalistas excluyentes europeos promueven el falseamiento de la historia; en el terreno económico utilizan la reivindicación de supuestos derechos históricos, como un instrumento de dirigismo y proteccionismo económico. El indigenismo, al buscar la reinstauración de supuestas o míticas instituciones prehispanas, promueve peligrosas excepciones a la normalidad democrática, de la única forma en que ésta puede ser concebida: sufragio universal, igualdad ante la ley, separación de poderes, rendición de cuentas, transparencia…
ECO IRRITANTEEl documento considera que la idealización en clave política actual de las civilizaciones precolombinas supone la reivindicación del autoritarismo y del colectivismo. De la misma manera que la defensa de la nación lleva al elogio del patriotismo y a la oposición al nacionalismo, la defensa de los indígenas, como de cualquier ciudadano en situación desfavorecida, lleva a la denuncia y el combate al indigenismo. El indigenismo político de la izquierda populista latinoamericana encuentra un eco irritante en algunos sectores occidentales, especialmente entre cierta izquierda europea y norteamericana huérfana de causas tras el fracaso del “socialismo real”. Parece mentira que esta opción populista reciba un apoyo poco disimulado de algunos izquierdistas del Primer Mundo que disfrutan cómodamente de la prosperidad y de las libertades políticas en sus países. Con una irresponsabilidad máxima, estos “progresistas” apoyan para otros lo que jamás se atreverían a proponer para sus sociedades.