Jueves, 21 de septiembre de 2006. Actualizado a las 18:32 (CET)
Tortilla y ternera... tremendas
LA PENELA.- Dirección: Infanta Mercedes, 98. Teléfono: 91 579 91 78.
Cerrado domingos. Precio medio: de 45 a 55 euros.
De Betanzos a Madrid. El local coruñés acaba de abrir una sucursal
madrileña en el barrio de Tetuán.
Hace 30 años íbamos muchos aficionados de peregrinación hasta
Betanzos, al norte de La Coruña -que sí que era una peregrinación,
cuando no existía ni un metro de autopista más arriba de la sierra de
Guadarrama...- con un único y aparentemente menor objetivo: zamparnos
una tortilla de patatas.
Y es que Betanzos ya era famosa, desde hace tiempo, como capital de la
tortilla de patatas, ese plato tan prototípicamente español (mal que
le pese al BNG), que bordaban en establecimientos modestos y
entrañables como 'Casa Edreira' y sobre todo la legendaria 'Casilla',
al borde mismo de la carretera general.
Pues bien, otra casa de Betanzos, 'La Penela', que ha triunfado en La
Coruña capital y también en sucursales rurales gallegas, se instalaba
justo antes del verano en Madrid para traernos sus especialidades,
incluida la famosa tortilla.
Los aficionados reconocerán pronto que entre la mejor tortilla al
estilo madrileño -las de 'José Luis', por ejemplo, o las de 'Sylkar'-
y la mejor al estilo gallego existe una clara diferencia: en Betanzos
se fríen las patatas en rodajas hasta que se conviertan prácticamente
en 'chips', y luego se cuajan -poco, como mandan los cánones- con
huevo, pero quedan muy crujientes por dentro; en Madrid solemos
preferir la tortilla uniformemente suave y melosa, esté hecha con
cebolla o no. Las dos tienen sus virtudes, y en la diversidad está el
gusto.
En un local de decoración muy moderna, pero de claro espíritu 'casa de
comidas', al borde ya de la plaza de Castilla, se ha instalado esta
sucursal madrileña, con personal llegado directamente de La Coruña y
con la clásica oferta de la casa-madre, que va más allá de la
tortilla, claro está, y cubre todos los clichés de la tradición
galaica, del caldo a las filloas, pasando por pescados, algo de
marisco (sin desbordamientos: no es una marisquería), lacón con
grelos...
Pero las estrellas, lo que justifica la visita, son la tortilla y esa
ternera en su jugo, a la antigua, que es una pequeña joya de cocina
casera en plan decimonónico: lentísimamente asada durante horas,
tierna, acompañada de patatas salteadas y luego bien empapadas en el
propio jugo.
Si todo lo demás estuviese a esta altura, estaríamos ante una cocina
de 15/20 o 16/20, del nivel de esos 'conservatorios' que tenemos en
esta ciudad, como 'Támara-Casa Lorenzo' o, más a propósito, la 'Casa
d'a Troya'. Pero no es exactamente así.
Los callos a la gallega de 'La Penela' no son muy convincentes, y su
pulpo 'a feira' llega, desconcertantemente, con unos trozos coriáceos
y otros tiernos. Todo él reblandecido, en cambio, el insulso rape a la
plancha. (La casa anuncia que sólo sirve pescados salvajes, lo cual es
meritorio. Pero el miércoles pasado no tenían rodaballo. ¿Porque no lo
había en el mercado?).
La leche frita, otra especialidad, es francamente buena. (La sirven
fría y a algunos les gustaría más caliente, pero no nos parece
necesario).
De la carta de vinos (sin añadas...) destaquemos un tesorito: el
finísimo ribeiro Vilerma (es el 2005), de nuestro amigo Arsenio Paz,
tan difícil de encontrar en Madrid.
Placeres de antaño, pues, aunque desiguales. Y a precios muy de hoy.
CALIFICACIÓN GLOBAL
COCINA. . . . . . . . . . . . . . . .NOTABLE
SERVICIO. . . . . . . . . . . . . . . .APROBADO
BODEGA. . . . . . . . . . . . . . . . . APROBADO
DECORACIÓN/AMBIENTE. . . . . . . . . . .APROBADO
CALIFICACIÓN GLOBAL: 13/20